domingo, 6 de noviembre de 2011

La Simple Realidad Inmediata, la exclusiva solución a toda necesidad

La naturalidad es la única condición posible para una vida plena. El Universo entero, aunque aparentemente ajeno a mi vida, en realidad ha contribuido con cantidades inimaginables de energía y armonía para que Yo, aquí y ahora, sea. Miles de millones de años han sido necesarios para que Yo, aquí y ahora, sienta el inhalar y exhalar de la respiración. Todo el Universo ha deseado que en realidad la vida que lo impulsa viva en mí. Es urgente que despierte a ello, que por mi propio pie lo sienta y descubra.

¿Por qué me aferro al temor? Como hijo del Universo quiero ser total y sin tapujos ni necesidades de protección; la confianza es mi gran valor. Corazón abierto, corazón noble que su calidad obedece a la vida. La transparencia con el mundo ha de tender a la totalidad. En su momento, inesperadamente, espontáneamente, se sabe y se siente en el alma que nada me falta, que siempre he sido completo, y que nada hay que pueda o deba ocultar ni desarrollar. El alma se hace transparente, la energía fluye sin esfuerzo, lo suave vence a lo rígido. En el mundo los valores dejan de estar invertidos, el Rey vuelve a ser Rey, y el siervo, siervo.

La distancia con los demás tiende a cero, y aunque la inercia del pasado te sacuda, al igual que un tente tieso, este oscila y el centro se recupera por las mismas leyes naturales que han tomado el mando, sin que nadie intervenga. Nada puedo hacer para que ello suceda, pero simultáneamente todo yo al cien por cien debo estar entregado a ello. El círculo se cierra y la paradoja se resuelve. El esfuerzo deja de tener sentido, la ausencia del mismo es la fuente de la creatividad, y la desconfianza del corazón pierde la razón.

domingo, 16 de octubre de 2011

Be water my friend

"Vacía tu mente, libérate de las formas. Como el agua. Pon agua en una botella y será la botella. Ponla en una tetera y será la tetera. El agua puede fluir o puede golpear. Se agua, amigo.”

Elemento más abundante sobre la faz terrestre. Nutre y fertiliza las cosechas, apaga la sed, y sostiene el equilibrio energético y químico de la vida. Se alía con las fuerzas de la naturaleza y, con el tiempo, reduce a polvo la más orgullosa de las cordilleras. Compone y participa de tormentas y terroríficos tifones engendrando el poderoso relámpago. Da forma a maremotos y tsunamis que arrasan sin piedad todo a su paso. Crea titanes de hielo que nacen, crecen y mueren, para retornar a ser agua dulce y fresca.

Se mezcla con todo y nada le afecta. Se contamina y vuelve a ser destilada y pura una e infinitas veces. Con paciencia y sin límites, moldea toda la geografía. Surca valles y cañones. Increíble arquitecto que crea fantásticas grutas y cuevas. Se eleva haciéndose más ligera que el aire y forma colosos de vapor que se precipitan sobre los campos y bosques alentando sin demora la vida. Cuando se estanca, se corrompe; cuando fluye, crea, nutre y destruye para de nuevo volver a crear. Y siempre, su aliento principal es retornar al gran Océano.

Esta observación sobre el agua se convierte en una alegoría que se resume en: “Lo suave vence a lo rígido”; el gran acertijo. Transparencia y pureza. Mezclarse sin ser afectado. Persistencia y suavidad. Fluir para ser vida. Simpleza que derrumba montañas. Apariencias sin perder la esencia. Tanto da si el agua está serena o agitada, sigue su naturaleza y siempre Es.

No en el esfuerzo reside mi posibilidad, sino en la suavidad. No en la rigidez reside la eficiencia de mi acción, sino en la fluidez persistente. No en la fuerza está el poder, sino en capacidad de adaptación con todo mi ser. No en el aislamiento está la pureza, sino en la mezcla inafectada. No en el pensamiento está la creatividad, sino en permitir el despliegue vivo de todo lo que soy. “Be water my friend, be water”.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Sendero a ninguna parte, llegada a todo los sitios.

Al principio discurría por camino ancho y frondoso, ligeramente plano y resguardado de las inclemencias del tiempo. La luz difuminada por el bosque lo inundaba dándole un carácter cálido. Discurría por él de una forma cómoda y despreocupada, espontánea y satisfecha.

Similar a cuando venimos al mundo y somos todo potencial deseando expresarse, es puro instinto y confiamos en la Madre naturaleza que nos cobija, sientes que la Madre-Vida vela por ti. Es una explosión desenfrenada de experiencias pero eres un artista innato en su disfrute y asimilación.

Pronto aparecen las primeras dificultades aparentes, un riachuelo corta el camino, pero su escaso caudal, y la amabilidad de las piedras que hay en él, permiten que lo cruce con práctica sencillez.

Las dificultades que nos empiezan a poner a prueba no es más que la base imprescindible de nuestro desarrollo. Sin oposición no hay crecimiento, el potencial no se concreta. Muchas veces, estos retos que van apareciendo, nos parecen grandes dificultades debido a nuestra inmadurez, y es porque no sabes que el desenlace está pactado, cruzaremos con toda seguridad.

El camino se hace más angosto, se inicia una suave cuesta, cierto aumento del esfuerzo hace falta. Súbito, atravesado en medio del sendero, aparece un Bastón. Parece tallado a conciencia por la madre naturaleza. La medida adecuada, la robustez justa, el apoyo perfecto. Parecía no necesario, pero lo recojo.

Lo que es necesario, es ofrecido, y además, de las formas más insospechadas. El problema radica en que no coincide lo que deseamos que sea necesario para nuestra persona, con lo que la Madre-Vida impersonal sabe con absoluta certeza que es necesario para mí. Mi perspectiva debe ampliarse para que lo pueda comprender.

Al poco, el sendero se hace más estrecho y escarpado, más y más ahincó es necesario. El bastón demuestra su utilidad, lo justo para facilitar el trayecto, lo razonable para no caer en dependencias. El camino te pone a prueba, todo lo que tienes ha de ser ofrecido.

El exceso de comodidad, sorprendentemente, es puro veneno para la vida. Vivir es total inseguridad e incertidumbre, y simultáneamente, te dota del don de la Confianza. Tu fortaleza en el futuro depende de cuánto estés dispuesto a ofrecer en cada instante, veas o no veas la recompensa. Lo que te reserves, te será reclamado en un momento u otro.

Llego a un rellano escalfado por el sol e ilustrado por la belleza de las vistas. Es un sitio cómodo para quedarse después de una etapa de esfuerzo, pero tan sólo para regenerar. La continuidad se hace tímidamente visible tras los arbustos, pero irrevocable. Es su función.

Cuando el descanso es necesario, aparece con evidencia ante los ojos abiertos. La alternancia entre quietud y movimiento es el incesante latido del corazón de la Madre y que el niño, ya desde su vientre, aprende su compas. Al nacer, este es acunado equilibradamente de un lado al otro. Es un continuo balancear entre las fuerzas, entre los distintos modos de energía y expresión. No quiero olvidar como la Madre ha decidido cuidar de su hijo y como esta susurra: ¡Hazte sensible a ello! ¡Se Consciente que todo forma parte del Arte del Balanceo!

Continúa el avance con la angostura del trayecto, la cuesta y el esfuerzo van de la mano. En un momento dado una vasta hermosura de paisaje inicia su acompañamiento. ¡Cuánta Belleza! Ahora en la altura se hace más patente, pero en realidad me ha acompañado desde sus inicios.

La inercia pesa, y la vista tiende a mirar hacia el suelo y solo ver el camino y sus accidentes. Es sólo cuestión de aprendizaje y de tomar conciencia de ello. Alzo la mirada y siento todo lo que me acompaña. ¡Vaya! Si resulta que el camino es una ínfima fracción de todo el universo que me arropa. Es tan pequeña que casi pierde su sentido al compararlo. Puedes sentirlo Ahora. Inmersos en una inundación irremediable de Belleza. Ahora, antes y después. Que lo pierda de vista no significa que no esté, únicamente significa eso, que lo he perdido de vista.

El sendero aunque tranquilo cada vez es más estrecho y pedregoso hasta que se convierte de tropezado tránsito. De repente, ¡no hay camino! Este se disuelve en un verde prado salpicado de flores silvestres, y en el horizonte, las majestuosas montañas y el espacio iluminado por el sol radiante. No hay camino; al principio titubeas, pero rápidamente caes en la cuenta que puedes campar libremente por donde quieras.

La idea de un camino no es más que eso, una idea, muy probablemente prestada, como la inmensa mayoría de las ideas. Como singularidad que soy, un camino habré de andar, pero, ¿dónde radica lo fundamental, en mí o en el camino? Así sea mi singularidad, así es el camino a recorrer, no hay distinción entre Él y Yo.

Atravesado el prado, de nuevo en ruta; se define una encrucijada de caminos. ¿Cuál tomar? Cuestión mal formulada. ¡Qué extraño! Una vez cruzado el Prado ya no hay andar, es el sendero el que se desliza bajo los pies.

 No hay ni buen ni mal camino, no hay ni buena ni mala elección, es el sendero el que te escoge a ti. Quisiera otra cosa, pero irrumpe la libertad para no controlar nada, otra vez la paradoja; me cuesta asumirlo.

 Integrar lo racionalmente contradictorio es atravesar la paradoja.
Atravesar la paradoja es la vía para ampliar la Consciencia.
Ampliar la Consciencia es el salto para que se Realice eso que tanto estas esperando.

 Soy Vida como mí Madre, y persona como singularidad. Como Vida, Soy Universal y Pleno; como singularidad, pura fragilidad expuesta a todo; ¡He ahí el precio de tanta Belleza!

lunes, 13 de junio de 2011

¡ Descúbrelo !

¿Qué es realmente lo que quieres? No dejes de buscarlo, estás en tu derecho, pero mientras lo esperas ves un poco más allá. ¿Qué hay detrás de cada deseo de hacer, ser o tener algo en concreto?

En el fondo siempre hay lo mismo. Querer sentir algo en concreto (placer), y no querer sentir algo en concreto (dolor). Buscas un sentir determinado. Absolutamente todo se reduce a eso. ¡Descúbrelo!

¿De dónde surge ese sentir? ¿A caso lo trae eso que esperas? ¿Y de dónde viene? ¿En el bolsillo del amor que tiene que llegar? ¿Lo vas a retirar de alguna cuenta corriente? ¿O algún éxito personal te lo va a entregar para siempre?

El sentir es una respuesta que siempre y sin dudas surge de tu interior. Pues de la misma manera que el agua surge de una fuente, y la luz del sol, el sentir surge de ti. ¡Descúbrelo! Cambia por una vez tu modo de mirar el mundo, tu perspectiva de observar las cosas.

Si ese sentir lo educamos a expresarse únicamente como respuesta a un estímulo, somos captados por la trampa, a “cadena perpetua”, de estar a expensas de las circunstancias para que se manifieste. Es como ser multimillonario y estar pidiendo limosna en la puerta de la iglesia.

Ser humilde y compartir lo que se tiene y se es, es ser rico. Ser rico y tener miedo a perder, o a ofrecer sin nada a cambio, es ser miserable. ¿En qué términos mides tu riqueza? ¿Qué valor tiene un millón de dólares? ¿Cuántos sentimientos esperas comprar con ello? ¿Pretendes comprar aire cuando este es gratuito?

Si la fuente está en ti, abre su caño y bebe hasta saciar tu sed, y es más, deja que los demás beban libremente también, pues como las fuentes del Amazonas, es inagotable. Agua que fluye es vida, es explosión de sentir, es alegría y puro gozo. ¡No lo puedes comprar! ¡Lo eres! Desempaña tus ojos.

No hay nada que puedas recibir o ser que ya no lo seas o tengas. Comprende el misterio de este enunciado y comprenderás el misterio de todo anhelo.

domingo, 13 de febrero de 2011

La Vida Es

La vida es combatir. Desde el miedo y el deseo, se vive como problema; desde la comprensión y el amor, como una constante oportunidad de realización.

La vida es sentir. Desde el miedo y el deseo, se vive como sufrimiento y placer; desde la sinceridad, como puro gozo.

La vida es desarrollarse. Desde el miedo y el deseo, se vive como esfuerzo; desde la actitud positiva, como expansión nítida y vibrante de uno mismo.

La vida es relación. Desde el miedo y el deseo, se vive como aprecio y desprecio; desde la comprensión y el amor, como belleza sin palabras.

La vida es entrega. Desde el miedo y el deseo, se vive como pérdida y necesidad de compensación; desde la comprensión y el amor, como oportunidad para crecer como verdadero ser humano.

La vida es libertad. Desde el miedo y el deseo, se vive como necesidad; desde la comprensión y el amor, como tu propia naturaleza.

La vida es Ser. Desde el miedo y el deseo, se vive como un modo concreto; desde la comprensión y el amor, como expresión sin límites.

Descubre realmente qué es “Comprensión” y qué es “Amor” en mayúsculas, y la Vida será tu razón de Ser en sí misma.

domingo, 23 de enero de 2011

Eres una maravilla viviente

Cuando descubras la maravilla viviente que eres, dejarás de querer ser cualquier cosa que ya no seas ahora mismo; dejarás de querer tener cualquier cosa que ya no tengas ahora mismo; dejarás de querer saber cualquier cosa que ya no sepas ahora mismo. Nada superará ese sentimiento.

Cuando descubras la maravilla viviente que eres, dejarás de añorar cualquier experiencia del pasado y cualquier deseo del futuro para regocijarte en la experiencia directa del presente, donde yace tu único verdadero capital, donde solamente puedes ser realidad.

Cuando descubras la maravilla viviente que eres, dejarás de bloquear tu respiración y la expresión natural de tu cuerpo para que fluya la sensación de ser, desde la superficie de tu piel, hasta el fondo más profundo de tu alma. Una sensación amplia, impersonal y nutritiva de ti mismo vibrará constante y espontáneamente en tu mente.

Cuando descubras la maravilla viviente que eres, enmudecerá tu voz y tu pensamiento, y desde el silencio vislumbrarás la comprensión de que nada te falta y nada te sobra, que eres tan pleno que no cabe ni ápice de nada más en la experiencia de tu ser.

Deja de creer en los pensamientos que te explican lo que eres tú y lo que son los demás; deja de creer en los ecos muertos del pasado que no son más que cero, pues si ves y comprendes por ti mismo su falta de sustancia, se alumbrará el camino para poder descubrir la maravilla viviente que eres.

Deja de valorar lo que está bien y lo que está mal y actúa desde tu nobleza natural; deja de sentir que te equivocas o que aciertas, que eres mejor o peor, pues el error y la certeza son circunstancias naturales que deben suceder para poder descubrir la maravilla viviente que eres.

Deja de temer parecer menos de lo que son los demás, pues ellos también están inmersos en esa tormentosa pesadilla. No temas sentir lo que sientes; no te retires frente las mismas circunstancias del pasado; saca pecho y con el corazón fulgurante de sentir y la mirada frontal y honesta, deja que se desarrolle tu ser para poder descubrir la maravilla viviente que eres.

Deja de pensar que existe un lugar seguro o una forma de ser invulnerable, pues el cambio y la inseguridad son las características esenciales de la vida. Decir que hay una forma de ser perfecta, es tan falso como decir que hay una forma de ser imperfecta, pues todas las formas de ser son relativas entre sí.

Aprende a saber vivir con todo ello como con el aire que respiras, y observa que gracias a eso, se te revela la maravilla viviente que eres.

sábado, 11 de diciembre de 2010

¿Eres un retrato grotesco?

Viniste al mundo y no sabias quien eras. Eras tremendamente vulnerable y en cambio no te hacía falta saber nada. Eras puro Instinto e Intuición. Te alimentabas y crecías y no sentías que te esforzaras, la confianza lo hacía por ti. La vida te arropaba cálidamente porque todo tú eras uno con ella. No había nadie en ti que te separara de ella.

Empezaste a desarrollarte y rápidamente apareció esa familiar sensación de que eras alguien. Seguidamente, siendo poco consciente de ello, se empezó a dibujar un retrato de ti mismo en tu mente. Día tras día, mes tras mes, año tras año, se iban añadiendo detalles, virtudes y defectos, según te iban contando, según ibas interpretando la vida, confiabas en lo que te decían que eras tú y los demás.

Llegó un momento que la intuición directa de la vida quedó eclipsada por ese retrato barroco, y observado fríamente, bastante grotesco. Entregaste todos los derechos y obligaciones de tu vida al mismo, y él empezó a vivir por ti. Ya no podías hacer nada sin su permiso, y la sensación de esclavitud se apoderó de tus sentimientos. Por un despiste, creíste que él es la realidad, que él eras tú mismo.

Ese retrato no son más que imágenes muertas y sensaciones confusas del pasado. Simplemente una estructura mental cuya espesura parece cubrir la lucidez real. El silencio y la observación te revelarán su naturaleza. Hasta ahora has dado valor a una supuesta joya que tan solo es una baratija. El falso temor a pensar de que si la abandonas dejarás de ser alguien, debe ser atravesado, debe de ser vencido por el coraje y por la correcta discriminación, y la espada que lo corte la firme Presencia, aquí y ahora.

No tienes que deshacerte de grandes cosas, no necesitas grandes esfuerzos, sino restaurar el orden Real. Recupera la confianza. El Rey debe de retomar su trono y el mendigo su lugar. El status quo está invertido, y lo falso aparenta ser real y lo real aparenta ser falso. Lo que eres se escapa al entendimiento, sólo puede ser vivido, por eso se escapa a tu pensamiento. Deja de usarlo para una función que no es la suya, y espontáneamente, como pura magia, te reconocerás de forma directa. Y así podrás comprobar en tu alma y en tu carne lo distinto que se siente la vida desde la perspectiva natural.

martes, 24 de agosto de 2010

El humo de tu cigarro tiene más consistencia

Abriré la palma de la mano, y te pediré que deposites en ella ese recuerdo que tanto te entristece; no te es posible. Abriré la palma de la mano, y te pediré que deposites en ella ese pensamiento que tanto te preocupa; no te es posible. ¿Te has parado a pensar qué es un recuerdo, y qué es un pensamiento? El humo de tu cigarro tiene más consistencia real que ellos. La realidad está en ti y la regalas alegremente a cosas que no tienen sustancia, y después te afliges por ello, date cuenta de esta torpeza.

Sueñas y crees que despiertas, pero en realidad sigues medio dormido. Mientras tus pensamientos y recuerdos te roben la realidad, sigues durmiendo, sigues creando mundos personales donde la euforia y la tristeza se alternan como el día y la noche. Todo es más fútil que el aire de un eructo, pero para ti es tu verdad. Es debido a que te has perdido en un despiste y confundes tu identidad con unos recuerdos y pensamientos.

Nada tiene valor si tu no se lo das ya que lo único real eres Tú. Y no me refiero a tu cuerpo, ni a tu mente, sino a lo que realmente Tú eres. Si puedes observar el cuerpo y sentirlo es porque te pertenece pero no lo eres. Si puedes observar la mente y sentirla, es porque te pertenece pero no la eres. Aquello que puedes ver y observar, no lo eres, es una experiencia evidente a la cual no has prestado la suficiente atención.

No tengas miedo, puedes abandonar los recuerdos como si de simple basura se tratase, pues en realidad lo es. Puedes abandonar los pensamientos como si de aire flatulento se tratase, pues en realidad lo es. No importa si los recuerdos y pensamientos están, siempre y cuando Tú estés vivamente presente para presenciarlo; siempre y cuando tu verdadera identidad sea reconocida en el mismo instante sin perder ese sentimiento. Entonces, gozoso y vibrante, sin euforia ni tristeza, el mundo real aparecerá por primera vez ante tus ojos. Todo lo que creía que me ocurría era pura invención, simplemente me había olvidado de Mi, y aquello que yo no era usurpaba cómicamente la realidad.

Mientras tengas miedo de afrontar este hecho, sigue buscando, en un momento u otro llegará tu oportunidad, aunque después de dar vueltas y vueltas descubrirás que no hay otro camino. De todas formas, mientras buscas, solo te pido que desarrolles la Honestidad y la Nobleza, te allanarán el camino a aceptar en qué consiste la realidad.

miércoles, 30 de junio de 2010

Ese es el principio de la Revolución

Detrás de toda experiencia estás Tú. Detrás de toda alegría y toda tristeza estás Tú. Detrás de toda salud y toda enfermedad estás Tú. Tú no eres ni la experiencia, ni la alegría, ni la tristeza, ni la salud, ni la enfermedad. Todo esto son modificaciones que ocurren en el espacio de la mente, donde Tú, la Conciencia, presencias y das vida a todo.

Tu único delito consiste en haberte olvidado de ti mismo. Un simple despiste ocasiona todo el devenir del mundo y eres sacudido como un barquichuelo a la deriva. Todos los puntos de una rueda giran alrededor del centro de la misma que se mantiene impasible. Recupera tu centro; recuerda todas las veces que puedas quién es el que presencia la vida, y en algún momento, espontáneamente, pasaras del recuerdo a la experiencia del presenciador. Ese es el principio de la Revolución.

Es simple, no es obligado, te pertenece por naturaleza, abandona el esfuerzo, mira desde el mirar donde nada es juzgado. Siente desde el sentir donde nada es interpretado. Confía en mayúsculas, es un acto supremo de nobleza. Nada arreglarás con el pensamiento, está muerto, es eco del pasado. Deja que tu piel se erice al percibir lo que realmente eres. No está en la cabeza, está en todo tu Ser.

Confía en ti de una vez por todas, lo sabes, lo has sabido siempre, por eso buscas, por falta de amor hacia ti mismo. Nada de valor te fue arrebatado, lo intuyes, lo sientes. Tu grandeza está en ser quien realmente eres, tu error está en ignorarlo. Quédate sin palabras, ¿qué crees que puedes perder? Trabaja para corregir el vicio de juzgarlo todo inconscientemente, te darás cuenta que no lo necesitas, que es el velo que cubre tus ojos.

Caído el velo, todas las respuestas que crees estar buscando son respondidas en un solo instante, es el acto de belleza más sublime que puedas vivir. Y está ahí, y está aquí, tan cerca que no lo veo. Deja de resistirte, no temas, eres Tú.

jueves, 13 de mayo de 2010

¿En qué consiste la actitud positiva Real?

En una visión más específica, desde la óptica de la autorrealización, la actitud positiva se entiende como la predisposición consciente de dedicar todo el potencial que puedo llegar a expresar, al máximo, ante las situaciones de la vida. Tanto mi energía, mi sentir y mi inteligencia, en el grado que pueda movilizar en ese momento, son puestos a disposición del hecho concreto. No se trata de cantidad, de mucho o de poco, sino de dar salida a lo que soy capaz de movilizar en cada momento. Expresado de otra forma sería, me coloco y me vivo todo yo dispuesto ante la circunstancia, con el mínimo posible de reservas. Con esto, además de desarrollar el potencial, voy desarrollando la conciencia y certeza que yo, en sí, soy el potencial que permite el desarrollo, el potencial de energía, sentir y conciencia, en constante latencia y expresión simultáneamente.

En el momento que estoy movilizando el potencial que hay desarrollado en mí, presto el máximo de conciencia posible al mismo potencial, tanto sea de energía como de sentir o inteligencia, ya que los tres aspectos están siempre presentes y relacionados entre sí; aunque el hecho que me moviliza puede pedirme que alguno de estos aspectos sea más intenso que los otros. La pretensión es estar todo tú en la circunstancia y ser plenamente consciente de ello. Es un desarrollo consciente del potencial, y simultáneamente de la misma consciencia en sí. No esperamos que las circunstancias desarrollen el potencial en mí, según mi personalidad, sino que transgredimos los límites que estipula la presión de mi personalidad sobre lo que soy o no soy capaz de vivir y realizar, de lo que el miedo, en el fondo, está limitando. No porque yo decida con mi voluntad sobre actuar ante una circunstancia, sino que simplemente quito la barrera que en realidad no deja que la experiencia concreta sea total; que se inicie, se desarrolle y se consuma con total fluidez.

La actitud normal y generalizada del ser humano, de actuar según un patrón de personalidad pensando que, lo que está fuera de mi personalidad, está fuera de mi posibilidad, en un principio parece lógica, pero es lo que está provocando que siempre se este potenciando aquello que me es más fácil y seguro, en detrimento de lo que me es más difícil y siento inseguridad ante ello. No me doy cuenta que la personalidad no es algo rígido que hay en mí, pensando que siempre ha sido y será así. No me doy cuenta que en realidad es algo mayoritariamente adquirido y tremendamente circunstancial, que se ha ido tejiendo en mi mente como un límite, más que como una virtud. La actitud positiva se muestra como un acto de valentía en el que bajo mis defensas y me presento desnudo, natural y simple ante la circunstancia, confiando plenamente que lo que realmente soy, responderá de la mejor forma posible, sin necesidad de un esfuerzo de defensa, estrategia o ataque.

martes, 23 de marzo de 2010

Cómo contarle al ciego y al sordo


¿Cómo se puede contar al ciego que el azul del Cielo en una mañana serena y soleada es tan intenso y hermoso que te deja sin palabras?

¿Cómo decirle al ciego que ignora su desdicha, que realmente lo que ve no es el Cielo, que el cielo siempre es azul y que a él no le perjudica ni los rayos ni los truenos?

¿Cómo hacerle entender al ciego que el Cielo siempre está ahí, y que si pierde su ubicación es porque no lo sabe ver en realidad, ya que Él siempre cubre nuestras cabezas?

¿Cómo explicarle al ciego que los hombres son fáciles de engañar, pero que los dioses nunca podrán ser burlados y sus leyes siempre deberán de ser cumplidas?

¿Cómo decirle al ciego, que lo fue desde casi sus primeros recuerdos, que mientras no reconozca su ceguera nunca podrá plantearse si es posible superarla, y en cuyo caso los remedios pasarán a un palmo de su nariz sin olerlos?

¿Cómo se puede contar al sordo que la dulzura y belleza de la Sinfonía es tan viva que te cautiva el corazón y te dan ganas de llorar de gozo?

¿Cómo decirle al sordo que diga lo que diga nadie, nada se le puede quitar y nada se le puede poner, y que si cree lo contrario es porque no escucha?

¿Cómo hacerle entender al sordo que tiene que aprender a poder oírlo todo, ya que el todo encierra la respuesta que tanto anhela, y que atender a sólo lo que espera escuchar es incompleto y mantiene su sordera?

¿Cómo explicarle al sordo que, duela lo que le duela, necesita saber que está sordo si algún día quiere dejar de oír ruidos crispantes y aprender a oír la gran Sinfonía?

¿Cómo decirle al sordo que su sordera es una mera confusión, y que si guarda silencio profundo Real de sí mismo, redescubrirá su capacidad de oír que le pertenece por derecho propio?

¿Cómo hacerles saber al ciego y al sordo que sólo si son nobles y honestos en estado puro, recuperarán la vista y el oído que tanto anhelan y que no saben que han perdido?

¿Cómo buscar si se desconoce la naturaleza real de quien busca y de lo que se busca?

¿Cómo pretender haber encontrado, si nada se tiene y nada se perdió?

¿Cómo decirle al vidente que en cualquier momento se puede quedar ciego?

¿Cómo decirles a todos que abandonen toda preocupación ya que ellos no tienen realidad consistente?

Ellos son el mismo Cielo Azul.

jueves, 14 de enero de 2010

Una identidad que es una creencia es falsa

El pilar del error es la creencia de que yo soy mis ideas, una mente y un cuerpo concreto al que le suceden cosas buenas y malas. Las buenas son las que yo creo e interpreto que quieren decir que soy afectuoso, fuerte, capaz, inteligente, importante, que estoy atesorando algo. Y las malas las que interpreto que dicen que soy antipático, torpe, estúpido, poca cosa, que estoy perdiendo algo. Esas ideas que para nosotros son tan importantes, las damos por sabidas, por buenas, si lo pensamos un poco nos daremos cuenta lo poquísimo que nos hemos planteado en profundidad el valor de esas creencias.

Al vernos sumergidos nosotros mismos como una idea más en nuestra mente hemos vivido en la confusión y en la desatención, nos hemos vivido en el “yo como creencia". Si realizamos una investigación seria y sincera sobre estas creencias las podremos reconocer en la base de todo el sistema de pensamiento personal, tambaleándose de esta forma por primera vez toda esta estructura más vistosa y superficial de prejuicios, de justificación de modos de hacer, de excusas, de modelos, donde se apoyan los deseos y los miedos, causa de toda la problemática humana.

A la luz de esto hay que investigar sobre aquello que hemos creído ser, distinguir entre “cuál es mi modo de hacer” y “qué soy yo”, para poder abordar la diferencia esencial entre cuales son mis comportamientos como individuo social, y que soy como expresión existencial. Para eso hay que empezar dudando de lo que siempre he creído ser, porque para mí, la creencia deja de tener tanto valor frente a la comprensión de “que soy” en primera instancia, y la vivencia atenta de “lo que soy” como última instancia.

Empezamos de nuevo a reeducar este sistema llamado en su conjunto mente, comprendiendo que la creencia es uno más de sus mecanismos, pero que no dice nada de mí, y Yo quiero saber lo que soy realmente. Tras la comprensión profunda de “que es la creencia”, dejaré de creer y desapareceré, me esfumaré, pero desapareceré “yo como idea” para dar paso a la vivencia de “yo como sustancia esencial de la existencia, reflejo de la Realidad”. ¿Qué clase de identidad era esa que creía tener que en cualquier momento puedo hacerla desaparecer?


jueves, 24 de diciembre de 2009

Los pequeños retos de la vida cotidiana encierran los secretos del cielo

La vida en su totalidad, en lo más cotidiano, es mi práctica y mi maestro. A todo lo que ella contiene prestaré todo mi amor y mi atención. Especialmente a lo más inmediato; lo más sencillo; lo que más apremia; lo que mi intuición claramente me muestra aunque no quiera escuchar. Resolveré todos los pequeños detalles del día a día; esos pequeños sentimientos que no hago caso; esos pequeños retos que ignoro porque digo que no son nada; esas modestas relaciones con las personas, sean o no de mi círculo íntimo. Me aproximaré cada vez más a cada una de ellas, no porque me dirija hacia ellas, sino porque dejo de distanciarme.

Procuraré no aislarme con ninguna estrategia, ni seguir prácticas que se separen de lo que en sí es mi vida. Mi vida necesita cohesión, no fragmentación. Una cierta dosis de decisión y valor personal me hará falta, no maestros ni maestrillos que no tienen nada real para mí. Si tuviera suerte celestial, quizás en mi vida se cruzara algún ser que me sirviera de ejemplo por su sincera honestidad. De esa que no hay ninguna duda y se siente en el Alma. Honestidad que no sale de la boca, sino de todos sus actos. Si fuéramos tocados por esa gracia, el trabajo no dejaría de ser nuestro, aunque un sol resplandeciente nos cobijara.

La respuesta a esos pequeños detalles y retos del día a día van transformando casi inadvertidamente mi acción en la vida. En su momento, generarán una masa crítica en la que se dará de forma súbita, pasos de gigante. Si he cultivado los detalles de lo cotidiano, la vida y la fuerza de la misma se pondrán a favor por su cauce natural, y el coraje necesario para los grandes problemas brotará en cantidades suficientes para que sean resueltos definitivamente.


domingo, 8 de noviembre de 2009

Saber valorar la situación real


Las personas se sienten mal, y no saben qué hacer. La angustia va en aumento, y buscan desesperadamente soluciones. Alguien les habla de la espiritualidad y de libros que traen respuestas. Pero ¿realmente esas respuestas llegan en el momento adecuado, o quizás necesitamos otras menos ambiciosas y más prácticas?

Cada persona está en un punto de su camino como ser humano de este mundo. Cada uno está preparado para ir encajando unas experiencias y aún no lo está para otras. Hay una fase en que la persona lee y lee, comprende intelectualmente, pero sufre porque lo que le piden esos libros está fuera de su alcance, no lo puede realizar y se siente culpable. Eso es muy frecuente, tras la euforia inicial, la realidad te alcanza y te derriba de un estacazo.

La naturaleza humana establece unas normas de coherencia en la que aquello que se intente madurar mentalmente debe de acompañarse de una maduración afectiva y una maduración vital. Sólo el desarrollo completo e integral encierra una sólida estabilidad. Quizás se deban de dar unos pasitos hacia atrás para situarse ahí donde sí puede hacerse algo. Hay que partir de aquel punto de maduración humana en el que nos hemos quedado y reanudar el crecimiento. Pero esta vez con una ventaja de valor incalculable. Reanudar el desarrollo como persona pero de forma consciente, no tan solo mediante el azar y los tumbos que nos da la vida.

Superar miedos, romper distancias entre las personas, realizar sueños, etc. Plantar cara a aquello que le tenemos gana. Hay que preparar el alma al nivel más básico, para que esta pueda continuar su camino, para que pueda asumir la trascendencia. ¿Cómo se le puede pedir que viva el Presente si la angustia por el pasado le atormenta duramente? ¿Cómo se puede exigir un gozo superior cuando no se conoce vivamente el gozo mundano? En los tiempos que corren, una satisfacción superior y trascendente exige para su estabilidad una experiencia vital y afectiva suficientemente sólida.

Que nadie se desanime. Potencia la sinceridad contigo mismo y sabrás tarde o temprano cual es el siguiente paso. Pero no esperes un momento en el que te podrás tumbar a la bartola y vivir de rentas. Mayor conciencia exige mayor consecuencia, pero eso sí, también mayor belleza y gozo.



sábado, 24 de octubre de 2009

Lo fundamental es como resuenan las palabras en ti

Todo lo que una persona pueda decir, ya está dicho, lo único es que tenemos mala memoria. El que crea que lo que puede decir es nuevo, está entre un iluso y un necio. La importancia no radica en lo que se dice, sino en lo que se siente, y que además ambas cosas coincidan. Hay almas en pena que han dicho cosas maravillosas. Hay locos que parecen tener una lucidez muy certera. ¿Cómo puede ser? Es porque lo fundamental es como resuena en tu mente y en tu corazón, no de dónde vienen las palabras.

Para nosotros debería importar mucho que lo que se diga haya sido digerido lo mejor posible, y que apunte a lo único importante: Traer a la práctica el estar pleno y satisfecho y que se mantenga lo mejor posible, sin buscar ser infalibles. ¿O quizás a alguien se le ocurre algo más importante? No dejar espacio al sufrimiento psicológico y dejárselo todo a la expresión total de uno mismo, en el grado que sea. No es cuestión de cantidad, sino de calado.

Cuesta un poco de ver, pero no se puede avanzar hacia ningún sitio, y nadie puede estar más avanzado que nadie desde el punto de vista del Presente. Desde el Presente todos estamos en el mismo sitio ya que en él, el progreso es algo de lo más irrelevante. Los puntos de vista relativos de la mente liada en el pensamiento no lo pueden comprender. Sólo lo podemos Sentir. Lo único que podemos hacer es preparar nuestro cuerpo y nuestra mente para que aprenda a vivir el Presente.

Pero algo tan sencillo no se realiza con facilidad porque no se intuye con suficiente impacto que esto es así. Que en el Presente todas las respuestas y todas las demandas son cubiertas de un plumazo. Que te tronchas de risa de cómo podías estar aturullado con cosas tan estúpidas. Pero esto solamente se ve con nitidez cuando tu mente se calla y tu ser está completamente expectante en el Instante. Aunque luego te despistes del Presente, has quedado marcado para siempre. Tarde o temprano aprendes a entrar con facilidad. En este punto, hay que entrar todas las veces que puedas, y cada vez más el cuerpo va aprendiéndolo.

domingo, 20 de septiembre de 2009

¡Estalla de júbilo por lo que ya Eres!

Te sientes afligido y buscas cobijo en algo que llamas espiritualidad. Pero el sosiego que aparece es fugaz, muy frágil, condicionado a los nuevos ideales que apuntaban ser más verdaderos. Buscas y te crees que vas encontrando, pero es engañoso. Nada puede encontrarse, nada se ha perdido.

La espiritualidad no es más que otro de los penosos inventos del ser humano por huir de su desesperación. Una idea más para mantenerte en la ilusión. Una idea más para manipular a los demás o para sentirse pastoreado. Y si no había bastante confusión, ahora añades dioses, ángeles, demonios, idolatría y un sinfín de fantasías que acabas por creerte. Admites que todos saben más de ti que tú mismo. Que algo o alguien pueden darte alguna cosa que no tengas realmente. Una triste y torturadora idea.

Se entiende esta actitud del ser humano. Es el miedo y la necesidad confusa la que alimenta sus acciones. Buscamos felicidad pero nuestra guía es la desesperación. Queremos alimentarnos sin preocupación, pero no sembramos ni un ápice en tierra fértil. Despilfarramos nuestra energía en cualquier cosa menos en lo que hay Ahora, sea lo que sea.

Nada puede ser genuino si no permites que brote de tu propio corazón.


Nada puede ser solido si no se dinamiza desde tu propia alma.


Nada puede ser cálido y reconfortante si no nace Ahora mismo, en este preciso instante.


Nada puede fructificar si no se siembra Aquí mismo, estés donde estés.

Nada puede salvarte si no sientes cada gesto, cada aroma que emana de ti.

Cada vez más sensible; parpadeo tras parpadeo. Más delicado; caricia tras caricia.

¡No dejes de sonreír! ¡Estalla de júbilo por lo que ya Eres!

jueves, 3 de septiembre de 2009

El pensamiento te traiciona, la Realidad nunca.

¿En qué idioma piensas? El pensamiento ordinario es un diálogo mental. ¿Qué ocurriría si te quedaras sin pensamiento? Entrarías de forma directa a la Realidad.

Cuando piensas no estás en el Presente. Cuando estás en el Presente, no piensas. Si no estás en el Presente permites que haya monotonía, sufrimiento e insatisfacción.

Si sacrificas el hábito de pensar, la Vida se hace fresca, profunda y alegre.Tan solo es un adiestramiento. No necesitas filosofías ni religiones. La única dificultad radica en comprender realmente que esto es así.

El cuerpo es sabio. Deja que el memorice aquello que necesitas aprender. Usa la mente para que se refleje la Belleza. No la ocupes de pensamiento y te mostrará en tu propia piel lo que es Vivir en Realidad.

Cuando piensas preparas las críticas para los demás y para ti mismo. Esto siempre es así por muy coherente que seas. ¿De qué tienes miedo? El pensamiento te traicionará siempre, la Realidad nunca.

Siente la planta de tus pies enraizadas en la tierra. Libera tu vientre para que la respiración te llene de gozo. Mantén erguida tu espalda y mira al horizonte. Escucha. Atiende. Abre el campo de tu visión y deja que lo que ves penetre en ti.

Sonríe al pensamiento y abandónalo cariñosamente. Ya tienes la llave para la Realidad. Deja que plante sus raíces, una y otra vez.

Si eres firme, la Plenitud será Aquí y a partir de Ahora tu patria.

sábado, 29 de agosto de 2009

El gozo de Ser

El sufrimiento biológico no puede ser eliminado ya que es natural. Una patada duele, y si es fuerte y te rompe la pierna, te hará sufrir. Pero eso no te tiene que hacer infeliz, ya que la felicidad o infelicidad depende de los estados psicológicos, no físicos. Te puedes cabrear y desatar energía en un enfrentamiento porque tu temperamento lo requiere y se trata de supervivencia o de gustos personales, pero ese genio expresado no tiene porque coincidir con un estado interno de infelicidad del individuo, no tiene porque haber ira u odio.

El dolor que provoca el sufrimiento psicológico sí que puede ser erradicado en distintos grados e incluso por completo. Ese dolor proviene de la identificación de la conciencia con los estados psicológicos, las ideas y el pensamiento. El individuo cree que el es lo que piensa y cuando esas ideas son atacadas o frustradas y no se pueden cumplir, sufre por ello. Aparece la ira y el odio. No puede ser feliz porque se siente incompleto, no alcanza aquello que cree que necesita para estar pleno. Su mente se mueve en la periferia, en el espacio de las ideas, y el creador de las mismas es olvidado. La mente está desconectada en gran parte de su raíz, del milagro del reconocimiento vivo de la consciencia.

Vibrando, continua y permanentemente está el gozo de ser. Es algo que cada uno puede comprobar ya que siempre está ahí y pertenece a tu naturaleza, a lo que eres. Ese gozo sobrepasa en calidad, forma y calado a la vulgar euforia de sentirse feliz. Puedes aprender a conectarte a ese gozo inherente de la conciencia si descubres como enfocar tu atención en él, y dejas que tu cerebro y mente desarrolle el hábito de hacerlo.

Al estado primordial de gozo se superponen todos los demás estados. Alegría-tristeza, euforia-depresión, felicidad-infelicidad, satisfacción-insatisfacción. El Arte está en aprender a experimentar directamente desde tu estado primordial y de ahí abarcar todo los demás estados inferiores. Cuando el foco está reconocido y centralizado, la intensidad del resto de estados queda eclipsada por la vibración fundamental de la conciencia, que es gozo continuo, sin interrupciones, sólo parece no estar cuando tu atención se despista. Tú te despistas, pero el siempre está ahí vibrante. Cuanto más estás con Él, más Él está contigo.

domingo, 26 de julio de 2009

¿Qué me están diciendo los pensamientos?


Aprender a observar los pensamientos y verlos como cosas que aparecen y desaparecen es un buen ejercicio, no cabe duda. Se da el hecho que reprimirlos hace que tomen más fuerza. Si tienen que desaparecer tiene que ser de una forma pacífica. Si puedes hacer esto de una forma sencilla es que ya tienes un buen aprendizaje y ejercitación del desarrollo de las capacidades mentales. De aquellas capacidades mentales que te llevan a un estado de paz y gozo.

Pero este ejercicio en sí es insuficiente. Es imprescindible que conozca la naturaleza de mis pensamientos. Debo de saber por qué unos pensamientos ocupan mi mente constantemente, ¿Qué me están diciendo estos pensamientos? ¿De qué me hablan? Los pensamientos que me incomodan y me arrastran fuera del Presente siempre hablan de miedos y deseos. Si tengo el valor de escuchar y comprender qué reclama mi corazón podré empezar a tomar soluciones. Para que estos pensamientos dejen de atormentar he de realizar en parte los deseos que tengo y afrontar los miedos que me atenazan. Sin convertir en acción esos miedos y deseos, será casi imposible librarme de ellos. Es cierto que la comprensión puede ayudar mucho, pero ¿Cuántos años quiero pasarme para librarme de ello?

La comprensión de mis miedos y deseos no es suficiente, debe de acompañarme en el proceso la realización de los mismos. La cosa puede ser compleja. No quiere decir que literalmente todos los realice al pie de la letra, pero sí en parte y en cantidad suficiente. La energía y la comprensión se deben de movilizar juntas hasta que el corazón quede satisfecho. Luego la desaparición del pensamiento tormentoso será espontanea. A medida que esto avance, la mente será más vacua, y mucho más fácil instalarse en la potencia del Presente de una forma sencilla.

Sin el Presente vivo no hay Paz. Mire como lo mire. Haya realizado los logros que haya realizado. Tenga la fama y gloria que tenga. Sin el Presente vivo no hay Paz ni gozo de calidad, en esto todos los hombres y mujeres pasamos por el mismo rasero.

miércoles, 15 de julio de 2009

Quiero ser libre

Justamente lo que más temes es lo que te hará libre. Abandona a tus pensamientos y la felicidad será contigo con toda garantía. Dejar de pensar la vida te aboca por sí solo a empezar a sentir y experimentarla instante tras instante, no de vez en cuando. La vida te reclama por eso no te sientes completo. Acaba con la distracción del pensamiento que te impide ser tú mismo.

Cuando no tienes sosiego es porque algo temes. El miedo lo crea el pensamiento y genera más miedo en un círculo vicioso que impide ver la realidad. Intenta comprender que quiere decir sentirte a ti mismo. Sentirte ante todo lo demás distinguiendo con claridad todo lo que te es añadido pero que no eres.

Absolutamente nada que pienses eres tú, con toda garantía. Tu sólo te puedes vivir gozosamente momento tras momento, nunca pensándote. El placer que sientes al pensar determinadas cosas es tremendamente fugaz. El gozo de sentirte a ti de forma directa sin mediación de ningún pensamiento, no tiene límites. Crecerá y crecerá hasta demostrarte palpablemente quien eres realmente.